3 proyectos DIY que le dan segunda vida a tus cosas (y a tu cartera)

Ahorro
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Cuando era chiquita, me encantaba meterme en el clóset de mi mamá, en la cocina, en el armario olvidado de mi abuela y encontrar "tesoros": cosas que se pudieran transformar, en mi mundo de juegos, en cosas nuevas. Irónicamente, hoy parte de mi trabajo es encontrar maneras de ser más sostenibles, y eso incluye el cómo darle un segundo uso a las cosas.

Si te pones a reflexionar, en realidad ser sustentable muchas veces es cuestión de imaginación: detenerte, antes de desechar algo, y revisar para qué otra cosa nos puede servir ese objeto.

Aquí te comparto 3 recomendaciones de proyectos que puedes iniciar en casa para reducir los residuos y, de paso, ahorrar un poco en los gastos:

Frascos de vidrio con segunda vida

¿Has visto esos miles de videos donde las señoras tienen todo en su refrigerador/alacena acomodado en recipientes de vidrio? Me confieso una fan absoluta, pero luego revisas cuánto cuesta hacerte de un set de vidrio para todo y empiezas a pensar si realmente necesitas ser tan aesthetic.

Yo encontré un buen punto medio: empecé a comprar cosas del supermercado en recipientes de vidrio que viera que podían ser reutilizados fácilmente (de verdad es un factor para escogerlos). Por ejemplo, cambié el bote de mayonesa de plástico por el tarro de vidrio.

En qué los he utilizado:

  • Los tarros más grandes se volvieron recipientes para la pasta cruda.
  • Los medianos los uso para guardar salsas caseras o preparaciones líquidas.
  • Los alargados (de las salsas que vienen en bote) los uso como floreros pequeños.

También recuerda que hay muchas tiendas que venden cosas a granel donde puedes llevar este tipo de recipientes y rellenar con tus productos favoritos.

Velas hechas en casa

Una de mis obsesiones de decoración son las velas. Me encanta tener una en cada cuarto, pero me da un coraje cuando el mismo diseño de la vela que compré deja un poco de cera sin utilizar. Entonces se me ocurrió la idea de sacar ese sobrante y utilizarlo en un difusor, mientras que el vaso de la vela se puede reutilizar en la cocina.

Y si te gustan las manualidades y jugar con los aromas, puedes incluso hacer tus propias velas en casa. Si tienes varios sobrantes de cera de olores similares, puedes derretir la cera, combinarla y rellenar recipientes más pequeños. Solo necesitas comprar los pabilos (el hilo donde se prende la vela, los encuentras en Amazon o en Fantasías Miguel) y, voilà, tienes una vela nueva, diseñada por ti, reutilizando cera y recipientes sobrantes. Utilizas toda la materia prima y te ahorras el tener que comprar una vela nueva.

¡Ojo! Si te animas a probar este tip, cuida la seguridad: derrite siempre la cera en baño maría; en una olla con un poco de agua metes el vaso con el sobrante y dejas que empiecen a soltarse los pedazos de cera. Nunca lo hagas directo al fuego.

Regala tu hobby (yo regalo plantitas)

Conforme escribo esto me doy cuenta de lo señora que soy 😂, pero escúchame: ¿no te pasa que nunca sabes qué regalar en ocasiones generales, como los detallitos de Navidad para todo el grupo de amigas? Bueno, yo te invito a regalar tus hobbies. Por ejemplo, en mi caso, yo regalo plantitas de mi jardín.

Me encanta mi jardín y siento que estoy ofreciendo una partecita de mí en un pequeño detalle, y que no va a terminar en la basura (o eso espero). Normalmente escojo plantas de bajo mantenimiento que cualquier persona pueda mantener vivas, como una suculenta o una sábila. Las pongo en una maceta pequeña y linda (20-50 pesos en Fantasías Miguel) y listo. Me ahorré el tener que comprar cosas que tal vez nadie necesita ni vaya a utilizar, me divertí traspasando las plantitas a sus macetas individuales y, normalmente, las personas que reciben el detalle lo sienten mucho más personal.

No tiene que ser la jardinería: tu hobby podría ser la cocina, dibujar o hacer joyería. Busca algo que te represente y que pueda transformarse en un regalo sencillo pero con significado.

Al final, creo que pensar en la sustentabilidad nos invita a ponernos creativos, tal vez por eso me gusta tanto mi trabajo, me recuerda que sigo siendo esa niña que buscaba tesoros en los armarios. Solo hay que detenerse un momento antes de tirar algo y preguntarse: ¿en qué se puede convertir?


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