Historias de finanzas en pareja

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¡Esta temporada nos recuerda lo importante que es el amor! y nada más romántico que hablar de dinero con esa persona especial ¿verdad?

Como dice el dicho “el amor y el dinero son dos cosas que no se pueden esconder” y muchas veces se ven afectadas la una por la otra.

Por eso en Clara te queremos compartir una selección de historias sobre finanzas en pareja; lo bueno, lo malo y lo feo de compartir un presupuesto. 

Infidelidad financiera

Mi novio y yo no hablábamos mucho de dinero en la relación, él casi siempre pagaba todo cuando salíamos y muchas veces llegaba con “regalos caros” o me invitaba de viaje, yo siempre pensé que le sobraba el dinero pero nunca me atreví a preguntarle porque no quería sonar “interesada”.

Cuando nos casamos la dinámica siguió igual por algún tiempo, hasta que un día me confesó que estaba muy endeudado y me pidió que le prestará una de mis tarjetas de crédito para hacer algunos movimientos y arreglar sus cuentas (no me dio muchos detalles). Obviamente le dije que sí, me sentía un poco culpable de que hasta este punto él se había hecho cargo de todos los gastos grandes y yo solo usaba mi dinero para mis gastos personales. 

El ciclo continuó igual por casi dos años, el seguía gastando como si nos sobrara el dinero y me pedía que lo rescatara sacando créditos a mi nombre. Yo me preocupaba pero como él pagaba los saldos mínimos quise darle el beneficio de la duda. Cuando por fin decidí confrontarlo y traté de que hiciéramos un presupuesto en conjunto me reclamó, dijo que “no confiaba en él, que como no me importaba cuando si tenía dinero y que yo nunca iba a entender nada de sus decisiones financieras porque eran cosas complicadas”, después de muchas peleas (y de negarme a sacar más créditos) me pidió el divorcio. 

Tiempo después me enteré que, desde hace muchos años, él tenía problemas de deudas que nunca compartió conmigo y lo mismo que me hizo a mí se lo había hecho a sus papás y a varios amigos. Al final me divorcié y empecé a reparar el daño de su infidelidad financiera. 

Moraleja: En cualquier relación es importante hablar de dinero desde el inicio, saber cómo maneja el dinero la persona con la que estás pensando relacionarte puede darte mucha claridad sobre cómo se vería tu vida en un futuro. Las mentiras o infidelidades financieras a veces causan más daño de lo que te puedes imaginar. 

La peor cita

Comencé a salir con un chico y ya saben, todo iba bien, salimos algunas veces, el entendido era que  cuando él me invitaba (armaba el plan) pues él pagaba y cuando yo proponía el plan, si tenía antojo de visitar alguna cafetería o restaurante, obviamente yo pagaba.

En una ocasión quedamos de ver una película en su casa (bastante lejos de la mía), el plan era que al salir del trabajo yo me iría para allá, le escribí y le pregunté si llevaba algo para cenar/botanear y me dijo que no, que “tenía comida en su casa”. 

Pasadas unas horas de haber llegado me propuso ir a un restaurante a comer. Yo al inicio contesté que pensaba que no había plan de salir, por eso me ofrecí a llevar la cena, pero dije ¡va! Al llegar al restaurante, me dice, “¿oye, pero puedes pagar tú? Es que ando super gastado del fin de semana” mi primera reacción fue de shock pero le dije “sí, está bien.”

La verdad fue la peor cita, me la pasé mal porque no estaba en mis planes gastarme 1,000 pesos en una cena que yo no elegí, me sentí un poco utilizada y él ni en cuenta. 

Moraleja: Ten bien en cuenta tus NO negociables, gracias a esa experiencia me di cuenta que uno de mis no negociables era salir con personas que no hablaban claro de la repartición de los gastos (abusivos), además recomiendo que no arriesgues tu presupuesto por una persona que solo crees que puede ser candidato a algo, no vale la pena.

Todo en una misma cuenta

Cuando recién me casé mi esposo y yo decidimos juntar el dinero de los dos en una sola cuenta y de ahí pagar todo, pero pronto se volvió un desastre llevar nuestras cuentas de esa forma. No había ninguna administración y no teníamos bien contado todo. 

Ahora dividimos los gastos: mi esposo se encarga de todo lo fijo como la renta, agua, luz, internet… y yo de lo variable el super, salidas, compras para la casa. Los viajes se dividen parejo entre los dos y por ejemplo, si vamos a algún evento si es de mi lado (mi familia/amigos) yo asumo el gasto, si es de su lado él paga. Así hemos logrado estar más organizados.

Moraleja: A cada pareja le funcionan cosas distintas, y no siempre la primera opción que pruebas es la mejor, hay que revisar diferentes modelos de administración para escoger el que mejor se adapte a sus necesidades financieras.

Parejas al rescate

Antes de casarnos, hubo un tiempo que yo apoyé a mi esposo con sus estudios. Yo tenía un trabajo que pagaba suficiente y él estaba a punto de terminar su carrera pero necesitaba enfocarse al 100% en la universidad. Vivíamos juntos y yo fui el principal ingreso por algún tiempo, así que me acostumbré a resolver con mis medios todas las necesidades. 

Cuando nos casamos (él ya tenía un ingreso constante) yo decidí emprender y un día me di cuenta que no me iba alcanzar con lo que tenía en mi cuenta para pagar los impuestos del mes. Me costó trabajo pedir su apoyo, pero sin pensarlo dos veces mi esposo salió al rescate y me dio el dinero para cumplir con los impuestos. 

Moraleja: Sin importar quién sea el principal ingreso de la casa, el poder contar con el apoyo de tu pareja es clave para que prosperen sus finanzas y su relación. No tengas miedo de hablar claro y decir lo que necesitas. 

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