Money date de medio año

Presupuesto
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Se acerca mi temporada favorita del año: el verano. Tal vez porque es la época de mi cumpleaños, tal vez porque nací en una ciudad con playa, pero me encantan los meses de verano. Pareciera que los días te alcanzan para más y el sol te motiva a tomar acción.

Con la motivación de estos meses, he descubierto que es un momento perfecto para reflexionar sobre qué ha funcionado y qué no con mi presupuesto anual. Para la mitad del año ya tengo suficiente información sobre mis ingresos y gastos, y aún me queda tiempo para ajustar y anticiparme, antes de cerrar el año.

¿Cómo armo mi money date de mitad de año? Muy similar a la primera vez: empiezo por separarme un espacio y crear un ambiente donde me sienta tranquila e inspirada. Una vez que el entorno se siente en calma, pongo manos a la obra.

Primero junto mis evidencias

Parte de la preparación es tener todo a la vista. Ten a la mano tus estados de cuenta, tu excel de presupuesto (si llevas uno) y cualquier nota que hayas hecho en meses anteriores. Todo lo que pueda ayudarte a reconstruir qué ha pasado con tu dinero. En mi caso, tuve a la mano: mi presupuesto, las notas de mis money dates anteriores y el último estado de cuenta de mis tarjetas.

Pongo mis números en claro

Me funciona mucho dibujar un cuadro sencillo con cuatro preguntas: ¿Cuánto tengo? ¿Cuánto debo? ¿Cuánto gano? ¿Cuánto gasto? Tener estos números claros siempre es el primer mapa para poder tomar decisiones. Trata de que quede sencillo, un número final para cada cuadrante, si tus ingresos/gastos son muy variables pon un promedio de los últimos 5 meses. 

Reflexiono sobre mis decisiones

Al revisar mis estados de cuenta y compararlos con esos cuatro cuadrantes, tengo una idea más completa de mi situación financiera actual. Aquí empieza la parte más interesante: me doy espacio para reflexionar sobre lo que ha pasado. Algunas preguntas que me ayudan:

  • ¿Cómo me siento con mi relación con el dinero en este momento?
  • ¿De qué decisiones o acciones estoy orgullosa?
  • ¿Qué me hubiera gustado hacer diferente?
  • ¿Qué decisiones me acercaron más a mis metas?
  • ¿Qué compromisos se cumplieron?
  • ¿Hay algún nuevo hábito que logré en estos meses?
  • ¿Descubrí algo nuevo sobre mi relación con el dinero?

Ajusto mis metas

Ya que repasé la historia, qué pasó y cómo pasó, es momento de pensar en los meses que quedan y ajustar mis metas considerando lo que aprendí y dónde me encuentro. Estas preguntas me sirven de guía:

  • ¿Qué metas quedan pendientes?
  • ¿Todas mis metas siguen teniendo sentido?
  • ¿Hay algún nuevo hábito que quisiera construir?
  • ¿Cómo quiero que se vea mi situación financiera al final del año?
  • ¿Cómo me quiero sentir cuando vea mis cuentas en los próximos money dates?

Vuelvo a los números

Gran parte de este ejercicio es cualitativo: reflexionar, entender, aceptar. Pero toda esa reflexión debe traducirse en números concretos. Cuando ya tengo más claro qué quiero cambiar y qué está funcionando bien, ajusto mi presupuesto en consecuencia. Por ejemplo, en este ejercicio me di cuenta de que necesitaba aumentar el apartado para mantenimientos del hogar, porque siempre terminaba siendo más de lo que había designado.

Algunos ajustes que podrías considerar:

  • Incrementar tu ahorro o inversión
  • Abonar un extra a alguna deuda pendiente
  • Ajustar a cantidades reales de gasto para cada categoría, incluyendo imprevistos
  • Reacomodar los apartados del gasto según tus nuevas metas

Este money date de medio año no solo me da tranquilidad sobre a dónde va mi dinero, sino también la oportunidad de imaginar qué puedo lograr en los próximos meses.

El tuyo no tiene que ser tan largo como el mío. Puede ser algo mucho más práctico y sencillo. Solo recuerda hacerlo siempre con compasión y sin culpa. Y si en algún momento te sientes abrumada, recuerda que en Clara puedes encontrar acompañamiento en ese camino hacia el bienestar financiero; nos puedes escribir a [email protected] me encantará leerte. 

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